Historia, mitos y leyendas de los caballeros templarios

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Imagen de un articulo, de Lo Mas Insolito, sobre los caballeros templarios

Los Caballeros Templarios fueron una poderosa orden de monjes guerreros fundada en Jerusalén en 1118 d. C., con el objetivo declarado de proteger a los viajeros cristianos en Tierra Santa. Durante casi dos siglos los Templarios gozaron de una reputación considerable, como guerreros feroces, y se convirtieron en un resumen del cruzado, con su famoso manto blanco decorado con la cruz roja.

Lo que tal vez se desconoce acerca de los Templarios es que sus hechos en Tierra Santa eran financiados por riquezas acumuladas en Europa, a través de la compra y venta de tierras y lo que fue, en efecto, la primera red bancaria del mundo. La aniquilación completa de la Orden de los Templarios, probablemente debida a una Conspiración entre el rey de Francia, Felipe IV, y el papa Clemente V, creo alrededor de los Templarios un aura mítica.

Con el tiempo se acabaron asociando a casi todo lo que sonaba a místico, desde la fundación de la Masonería hasta la quimera por el Arca de la Alianza. ¿Cuál es la verdadera historia detrás de su fundación y de su caída?

El comienzo de los caballeros templarios y su orden

En principio, los Templarios conformaban un grupo de nueve caballeros encabezados por Hughes de Payens, un noble de la región de Champagne, en el Nordeste francés, este ofrecería sus servicios al Rey Balduino II de Jerusalén, después de que la ciudad fuese recuperada de los moros durante la visita de la primera cruzada, en 1099.

Los Caballeros Templarios se conforma como una orden religioso y militar estricta, dedicada a la pobreza, castidad, obediencia, y sobre todo a proteger los peregrinos que viajaban a Tierra Santa después de su conquista. En 1118, el Rey Balduino cedió a los Templarios una parte del Monte del Templo, un palacio supuestamente construido sobre los cimientos del Templo de Salomón.

Fue a partir de esta asociación que los Templarios se hicieron conocidos como los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo del Rey Salomón. Los Templarios recibieron la sanción oficial de la Iglesia en el Concilio de Troyes en 1128, y sus reglas de conducta fueron establecidas por su patrono, el abad francés St. Bernard de Clairvaux. Hughes de Payens, el primer gran maestro de la orden, visitó Inglaterra en 1128 para recaudar dinero y reclutas para los Templarios, y así comenzó la historia de los Caballeros Templarios ingleses.

En 1130, De Payens regresó a Palestina dirigiendo trescientos caballeros, en su mayoría reclutados en Francia e Inglaterra; en ese mismo año, Bernard de Clairvaux escribió “En Elogio a los Nuevos Caballeros” a De Payens, una carta en la que manifestaba su apoyo a la orden. Esta carta tendría un efecto profundo en los Templarios, pues rápidamente circuló por Europa, influenciando a muchos jóvenes a unirse a la orden, y a otros a donar tierras y dinero para su causa.

Las normas del temple y su organización

La orden templaria estaba organizada de la misma manera en todos los países. Cada uno tenía un maestro de la orden para los Templarios de ese país. Por ejemplo, el primer maestro en Inglaterra de que hay registro fue Richard de Hastyngs, en 1160. Hastyngs y todos los demás maestros estaban subordinados al gran maestro, cuyo cargo era vitalicio, responsable de la organización de las incursiones militares en Tierra Santa así como de los asuntos comerciales en Europa.

Los detalles de cómo se hacia la iniciación de ingreso en la orden son oscuros, y esto causaba un efecto, que termino por desfavorecer a los Templarios. Se sabe que además de hacer los votos ya descritos, los candidatos tenían que ser nobles de nacimiento y ademas renunciar a todos sus bienes materiales, entregando todos estos a la orden.

Los Caballeros Templarios no aceptaban la rendición ante el enemigo, porque una muerte gloriosa en la batalla, luchando por Dios -contra lo que ellos consideraban las fuerzas del Mal-, aseguraba que el caballero ascendía directamente al Cielo, esta forma de comportamiento ante la lucha a muerte, aunado al entrenamiento riguroso y la severa disciplina , hacía de los Templarios un enemigo temible en combate.

El crecimiento espiritual y económico de la orden templaria

Los Caballeros Templarios pronto obtuvieron el apoyo de la Santa Sede y de las monarquías de Europa. En Inglaterra, el Rey Enrique II cedió a la orden tierras por todo el país, entre las cuales se encontraban extensas propiedades en las Midlands.

A finales del siglo XII, en un área entre Fleet Street y el río Támesis, en Londres, los Templarios ingleses establecieron su cuartel general, construyendo la iglesia Temple (o Iglesia Redonda), cuyo proyecto estaba inspirado en la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén.

Había edificios adosados a la iglesia donde se establecieron las habitaciones, las zonas de entrenamiento militar y locales de recreo, mientras que los miembros de la orden no tenían autorización a viajar a la ciudad de Londres sin antes obtener el permiso del maestro del templo.

En 1200, el Papa Inocencio III emitió una bula papal en la que declaraba que todo bien y persona que se encontrase en los predios pertenecientes a los Caballeros Templarios quedaban exonerados del pago de impuestos y diezmos, lo que contribuyo a la rápida acumulación de riqueza dentro de la orden.

A lo largo de las grandes propiedades en Europa, los Templarios lograban conseguir la suficiente riqueza para mantener y sufragar los grandes gastos de sus soldados en Tierra Santa, también se construyeron numerosas fortificaciones en puntos estratégicos de Tierra Santa, utilizando dinero obtenido a través de donaciones y de sus vastos emprendimientos comerciales en Europa -que incluían la compra y el arrendamiento de tierras y propiedades y el préstamo de dinero-.

Caída y Exterminio de los Caballeros Templarios

El buen trabajo económico y logístico de la orden era innegable, pero los sangrientos combates de los Templarios contra las fuerzas numéricamente superiores de enemigos en Tierra Santa, se comenzaron a ver como un fracaso. En 1291, los Templarios que quedaban en Tierra Santa fueron aniquilados por más de diez mil mamelucos en la ciudad de Acre, en el oeste de Galilea.

Esta derrota acabaría con el dominio cristiano en Tierra Santa y la gente en Europa empezaría a cuestionar si realmente era voluntad de Dios que se enviasen mas caballeros para luchar contra el islam, estas perdidas y el fin de las cruzadas, trajeron también la inquietud de a cual propósito servían los Caballeros Templarios, después de terminar la razón de su existencia.

La riqueza, aunadas al poder acumulados por la orden, gracias a la exención de impuestos y las enormes propiedades en Europa, le trajeron muchos -y muchas veces peligrosos-enemigos, siendo este poder el que los llevaría a su perdición.

En octubre de 1307, el Rey Felipe IV (el Justo) de Francia, ordeno la detención de todos los Templarios que se encontrasen en el país, ademas de la confiscación de todas las propiedades y bienes de la orden, acusándolos de crímenes de herejía, como escupir y pisar la cruz, homosexualidad y adoración de ídolos.

Algunos de los Templarios fueron posteriormente torturados para lograr obtener confesiones, que los llevarían directamente a ser ejecutados, pero es improbable que las confesiones obtenidas en tales condiciones tuvieran alguna base de verdad. En 1314, los líderes templarios restantes, incluido el gran maestro Jacques de Molay, fueron quemados vivos frente a la catedral de Nôtre Dame, en la Ile de Ia Cité, una isla en el río Sena, en París.

Se dice que, antes de ser tragado por las llamas, que De Molay diría como profecía, que Felipe IV y el Papa Clemente V, moririan en el transcurso de un año. Sea que De Molay haya hecho o no esta profecía, la verdad es que ambos murieron antes de haber pasado un año desde la ejecución del gran maestro. Con estas muertes, llegaron a su fin doscientos atribulados años de existencia de los Caballeros Templarios. Esta es, a todos los efectos, la historia oficial.

La orden del temple bajo las sombras

En otros países europeos no estaban tan convencidos de la culpa de los Templarios, incluso después de que el Papa Clemente V, bajo la influencia de Felipe IV, había oficialmente disuelto la orden en 1312. En Inglaterra, a pesar de que muchos caballeros fueron arrestados y juzgados, la gran mayoría fueron absueltos, mientra que algunos habían escapado hacia Escocia, que en esa época estaba bajo el dominio del excomulgado Robert the Bruce, y no fueron afectados por la bula papal que ilegalizaba la orden.

Se han creado muchas teorías para explicar por qué Felipe IV, comenzó ese ensañamiento contra los Templarios, algunos investigadores concuerda que el rey intentaba disminuir la riqueza y poder de los templarios para apropiarse de ello. Sin embargo tampoco esta muy clara la información de las riquezas y haberes de los Templarios, sobre la cual pudo hechar mano Felipe IV.

El abrupto fin de los Caballeros Templarios y su -aparentemente- completa desaparición, alimento con el pasar de los años muchas leyendas y teorías extremas. Mientras sus miembros fueron aceptados en parte por otras órdenes -como los Caballeros Hospitalarios-, no quedo nunca en claro lo ocurrido a las aproximadamente quince mil casas templarias, su flota de buques, y al vasto archivo que detallaba sus negocios y manejos financieros.

Tampoco quedo claro, ¿qué pasó con los demás?, ya que solo una pequeña parte de ellos fueron torturados y ejecutados, se dice que en Inglaterra, el condado de Hertfordshire se convirtió supuestamente en un refugio para caballeros fugitivos de toda Europa. La villa de Baldock, en dicho condado, fue fundada por los Templarios ingleses y albergo su sede entre 1199 y 1254.

Teorías, leyendas y Caballeros Templarios

Otra teoría es que los Templarios que huyeron a Escocia fundaron la Masonería escocesa, y se dice que John Graham de Claverhouse, el primer vizconde Dundee -muerto en la batalla de Killiecrankie en 1689-, fue encontrado con una cruz templaria debajo de la armadura. Algunos investigadores creen que los masones de finales del siglo XVII eran los Caballeros Templarios con otro nombre.
Otras leyendas hablan del origen de los grandes tesoros Templarios, o de como la orden ocupando el Monte del Templo en Jerusalén durante un largo período, llevaron a cabo excavaciones en el lugar buscando encontrar el Santo Grial, el Arca de la Alianza y hasta fragmentos de la cruz de Cristo.

También se dice que la orden logro encontrar el Santo Grial en el Monte del Templo y lo trajo a Escocia a principios del siglo XIV. Aparentemente el Grial todavía se encuentra, enterrado en algún lugar bajo la capilla de Rosslyn, una iglesia del siglo XV en la aldea de Roslin, en Midlothian.

En resumen

Algunos grupos extraños de hoy en día, como la Orden del Templo Solar, dicen ser los descendientes de la Orden Templaria inicial, pero hay muchas otras organizaciones que intentan resucitar ese mismo espíritu del temple original.

En este mundo acelerado por las tecnologías, con su fascinación hacia las teorías de la conspiración, conocimientos secretos, grupos ocultistas oscuros y reliquias perdidas, los Caballeros Templarios representan el arquetipo ideal de la Sociedad Secreta.

Sin embargo, la mayoría de los historiadores cree que la herencia real de los Templarios es más mundana y terrenal, que mezcla lo monetario con el código de la caballería. Pero aun así, los Templarios ejercen una fascinación tan poderosa sobre la imaginación popular que siempre habrá quien cuestione si esto es realmente lo que queda de los Caballeros de Cristo y del Templo del Rey Salomón.

También queda por decir que en el año 2007 salio a la luz publica “el pergamino de Chinon”, un escrito del Papa Clemente V el cual exculpaba a los templarios, pero ese ya sera otra historia para contar.

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