¿Del mas Allá?. Una inexplicable llamada telefónica

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Una inexplicable llamada telefónica, comienza esta historia, en Lo Mas Insólito.

El 10 de septiembre de 1985, en el salón de conferencias de una importante entidad financiera de Wall Street, que asesoraba al gobierno de México sobre su deuda externa, se encontraba reunida la junta de directores del banco, justo entonces, una secretaría pidió permiso para entregar una nota al vicepresidente Robert L. Svensson.

Este, tras leer que tenía una llamada urgente y de suma importancia en su teléfono privado, ofreció excusas saliendo a atenderla, cuando levantó el auricular escuchó una voz muy familiar que le decía, “Bob, corres peligro síiiii, se escuchó un clic, y la comunicación quedó interrumpida.

Svensson, aún siendo un hombre sereno y muy dueño de si mismo, palideció, no era para menos, pues aquella voz en el teléfono, era la de su padre muerto 15 años antes.

La inexplicable llamada telefónica se repetiría varias veces

Robert L. Svensson, economista de renombre, no era persona fácil de impresionar, pero a partir de aquella inexplicable llamada telefónica, en la cual la inconfundible voz de su fallecido padre le hablaba, se sintió muy afectado, más aún cuando la comunicación se repitió dos días después, y aquella voz que parecía la de su padre, le advirtió, “Bob, hijo, te aconsejó no viajar a México, de nuevo un clic cortaría la comunicación, y Svensson hasta llegó a pensar que a lo mejor estaría perdiendo la razón.

Pero cómo explicar el que su secretaria, quien había tomado la primera inexplicable llamada telefónica, ¿también hubiese escuchado aquella voz?, además, ¿cómo podía saber nadie de su viaje a México?, detalles del cual, por la índole de lo que él pensó iba a transmitir a funcionarios de hacienda en el país Azteca, era estrictamente confidencial.

La misteriosa e inexplicable llamada telefónica se repitió una tercera y cuarta vez, en la última, la voz de su padre le advirtió, que no debía viajar a México el 18 de septiembre como estaba previsto, pero de hacerlo no se alojará en el hotel Regis, cerca del Paseo de la Reforma, aquél era el aspecto más curioso e inexplicable, pues nadie más que el propio Svensson, sabía la fecha exacta de su viaje y donde se hospedaría.

Era una locura, o era mejor tomar en cuenta la llamada

A pesar de su carácter reservado, Svensson decidió consultar con un psiquiatra, y éste tras un par de sesiones, atribuyó la posible causa de esas llamadas que creía recibir, a factores relacionados con la andropausia, condición exacerbada por el estrés que provocaba en el la importancia de aquella misión que le llevaba a México.

Pese a lo sensato de aquellos razonamientos, Svensson decidió no viajar a México el día 18 de septiembre como estaba previsto, y posponer su visita para el 22. Durante la noche del 19 de septiembre de1985, mientras veía televisión en su casa de Long Island, comenzaron a transmitirse noticias de un violento terremoto que había asolado a la capital Azteca durante la mañana.

Atónito, Svensson contemplaba aquellas imágenes de horror y destrucción, cuando las cámaras mostraron algo que le turbo aún más, eran las ruinas del hotel Regis, el mismo donde pensaba alojarse de haber viajado a México en la noche del 18 de septiembre.

Allí sin duda, habría muerto sepultado como muchos otros, de no haber sido por las inexplicables llamadas telefónicas, donde la voz de su padre, muerto 15 años antes, le advertía que no viajará a México.

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